lunes, 8 de agosto de 2016

Reseña: "El fin de la Eternidad", de Isaac Asimov


El fin de la eternidad, de Isaac Asimov

PUEDE CONTENER SPOILER

Empezaré haciendo un piropo: es el mejor libro de ciencia ficción que he leído en mi vida y con diferencia. Con un toque detectivesco y de ética moral, Asimov ha construido una de sus mejores historias sobre los viajes en el tiempo. Pero antes de entrar en detalles conviene hacer un breve resumen de la joya que tenemos entre manos:

La Eternidad es una sociedad que vive al margen del tiempo y del espacio. Es ella la que controla que los hechos se sucedan de manera correcta entre los siglos y los milenios y para ellos extraen de los diferentes siglos a personas que consigan este cometido. Andrew Harlan es uno de ellos: correcto y riguroso, sigue las normas impuestas por la Eternidad y desarrolla como hobby el estudio de la Historia Primitiva, aquella que lo sitúa en la Tierra mucho antes de que se descubrieran y se desarrolla la tecnología necesaria para crear la Eternidad y viajar en el tiempo. A medida que desarrolla sus funciones como Eterno y posteriormente como Ejecutor, conoce a Noys Lambent, Laban Twissell, Hobbe Finge y Sheridan Cooper, personas con las que tejerá una serie de relaciones distintas en el devenir de los sucesos de la historia: cambiar la realidad de un siglo, conocer más los antepasados, enseñar Historia Primitiva o enamorarse, una cuestión ética y moral dentro de la Eternidad hasta el punto de que el protagonista será consciente de un gran dilema que podría echar por tierra todo lo que él cree. ¿Está todo escrito o se puede cambiar el destino de las personas para hacerlas avanzar?

Con este avance, creo que es conveniente decir que la novela utiliza rasgos de la novela detectivesca en cuanto a paradojas y hechos que hay que resolver para entender la realidad y también, hace gala de una gran filosofía pues introduce temas sobre el libre albedrío y capacidad de decisión al margen de las leyes.

Mi interés por estos temas de la ciencia (viajes en el tiempo) me viene de series estilo Stargate SG-1, Stargate Atlantis, Embrujadas y, como no puede ser de otra manera, El ministerio del tiempo.

En las dos primeras series, secuelas de la película Stargate: La puerta de las estrellas, la temática trata de unas puertas extraterrestres que permiten en Stargate SG-1 viajar a otros planetas y en Stargate Atlantis, viajar a otros planetas desde la Galaxia Pegasus en la que se encuentra la mítica ciudad de la Atlántida.
Para mí, son dos series que me marcaron en cuanto a la temática de la ciencia ficción militar, pero también conjugan estos temas con la mitología, tradiciones y leyendas, sobre todo en la primera serie. En cuanto a los viajes en el tiempo, las dos series tienen ejemplos de ellos y las dos también hacen gala de los dilemas que se presentan en la novela.


Referente a la serie de RTVE (pecadores aquellos que no la vean), conjuga todos estos asuntos y va más allá: es una fuente de historia, humor, apariencias casi de steampuck, plantillas de actores increíbles y un objetivo claro: demostrar que en España sí que sabemos hacer series. En otro post, más adelante, me gustaría centrarme en esta serie que tan buenos ratos me ha dado.

Prosiguiendo con la temática de los viajes en el tiempo, el cine también se ha nutrido de este tema: Stark Trek, Prince of Persia. Las arenas del tiempo, X-Men. Días del futuro pasado, Código Fuente o mi joya de los años 80, El final de la cuenta atrás.

Entrando en la confección de los personajes de la novela, mi personaje favorito es Noys Lambent puesto que al principio se presenta como un personaje normal, inocente y acaba siendo la pieza clave de toda la obra cuando Harlan descubre toda la verdad.
Son muchas cosas las que me dejo en el tintero, pero prefiero dejar la reseña aquí, dejando a la gente que se pase por aquí con la miel en los labios como se suele decir.

Puntuación: 5/5 +