miércoles, 29 de junio de 2016

Reseña: "El mundo perdido", de Arthur Conan Doyle



¡Hola! Retomo la sección de reseñas con la de un libro que me ha sorprendido muchísimo, así que ¡allá vamos!

El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle

CONTIENE SPOILER

Seguro que cuando alguien dice “Conan Doyle” lo primero que se le viene a la cabeza es su mítico personaje Sherlock Holmes, el detective más famoso de la literatura inglesa y mundial. Pero su repertorio literario no se queda solo en las aventuras de este personaje, sino que Conan Doyle escribió una novela de aventuras que supuso el anticipo a la novela que originó Parque Jurásico y sus posteriores secuelas, El mundo perdido.
Publicada en 1912, Doyle nos trae la historia del periodista Malone, quien recibe el encargo de su jefe en el periódico de convertirse en la sombra de un controvertido zoólogo que realizó un viaje tiempo atrás del que no dio muchas explicaciones. A través de una curiosa situación, consigue la amistad de este zoólogo, el profesor Challenger, quien le enseña un cuaderno de cierto americano que encontró moribundo en el Amazonas en ese misterioso viaje. A partir de aquí, se van desarrollando todo tipo de situaciones que llevarán a Malone, Challenger, junto con el profesor Sumerlee y el explorador Lord John a la propia meseta sudamericana en la que Challenger encontró por última vez a aquel americano con su curioso cuaderno. Con este viaje, vivirán muchas aventuras a partir del descubrimiento de sus vidas en lo más perdido del Amazonas.
Cuando empecé a leer la obra, la historia me sorprendió muchísimo y he de decir que es una novela imprescindible para cualquier fan de las aventuras. Con pulso firme, Doyle consigue crear cuatro personajes con personalidad propia, inquietudes y sueños, nada que ver con Sherlock Holmes o John Watson.
Hay hechos cronológicos verdaderos que ayudan al autor a dar más identidad a la historia. Pero no solo tenemos un relato de aventuras: hay dos géneros que también toma presencia en la historia. Por un lado, tenemos el género periodístico, es decir, Malone nos relata la historia en primera persona y a través de cartas dirigidas a su editor del periódico. Por otro lado, no podemos olvidar la fuente científica de la obra: todas las referencias “saurias” parten de, por ejemplo, Extinct Animals (1905) de Edwin Ray Lancaster.
Asimismo, no podemos olvidar la intertextualidad de la obra con novelas como Viaje al centro de la tierra de Julio Verne.  
Por todo lo demás, si sigo citando rasgos revelaría muchas cosas y es mejor que las guarde para que vosotros lo descubráis.


Puntuación: 5/5

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domingo, 26 de junio de 2016

Reto 5: Parte de tu mundo



Parte de tu mundo

Miré la ventana y reflexioné sobre lo que era mi vida. Había sido la hija perfecta para mis padres, había conseguido un expediente intachable, pero me quedaban muchas cosas por conseguir y en la situación en la que me encontraba, no avanzaría mucho. 

El mar que podía ver por la ventana era azul, limpio y puro. 

Cuando la ira y el odio me corroía, me pasaba horas y horas oyendo el sonido del mar y hasta que me di cuenta de que quizá tenía que ser yo misma la que escogiera mi camino y no otras personas por mí. No es que tuviera nada que objetar a mi familia, pero a veces quisiera ser yo la que tomara las riendas.

Las gaviotas volaban libres y rápidas como el viento sobre el mar.

En el fondo, sentía un poco de envidia de mi amiga Lucy. Ella había tomado otro camino y ahora vivía feliz con su querido esposo y su pequeño surcando los mares. 

Miré la foto de quien había sido una maestra para mí y abracé el retrato. 

Unas lágrimas cayeron sobre mis mejillas y tomé mi decisión. Ahora sería yo quién decidiera por mí sola y nadie más. Surcaría los mares cual aventurera protagonista de novelas y conocería todo tipo de historias, leyendas y descubriría cosas. Preparé mi maleta y me dirigí al puerto de la ciudad.

En mi cabeza, resonaban las palabras que dejé en una carta a mis padres:

Papá, mamá, esta decisión ha sido precipitada, aunque creo que en el fondo ya la había tomado hace mucho tiempo y es ahora cuando me pongo a realizarla. No os preocupéis por mí. Os escribiré desde los lugares a los que llegue. Os quiero. 




viernes, 24 de junio de 2016

Reto 1: El final es siempre el comienzo




El final es siempre el comienzo

Bajé del caballo y miré la retaguardia. No había nadie. Até mi caballo y alumbré con la tea la cabaña. Quién me diría a mí que esa choca se encontraría el mayor secreto de todo el reino y que yo, una humilde campesina, sería la primera persona en verlo. En mi mente quedaba aquella visita una semana atrás del Mago, ese ser tan místico como de leyenda que muy pocas veces se aparecía ante los humanos.
Resultado de imagen de cabaña abandonada magiaMás allá del bosque, en los más profundo de su corazón, se halla cierto misterio que ningún hombre o mujer ha visto. Fue dejado allí por un dios exiliado y allí sigue, esperando a que alguien lo encuentre para ponerlo a salvo.
Esas palabras me sorprendieron y me confundieron hasta que, imbuida de un valor que jamás pensé que tenía, cogí el caballo de mi anciano padre y me interné en un bosque tan enigmático como peligroso.
Caminé hacia la cabaña y sentí el crujir de la madera bajo mis botas. Por un momento, dudé y miré a lo lejos en el bosque. "No tengo miedo", me dije a mí misma diez veces. Moví la puerta de la cabaña. La tea me alumbraba en la oscuridad, pero a los pocos segundos pequeñas lucecitas fueron apareciendo por la cabaña, levitando por encima de mi cabeza. Parecía que habían esperado una eternidad para ser encendidas con la presencia humana. Caminé por la estancia con paso firme y vi un camastro antiguo, varias mesas con frascos y libros antiguos y un telescopio. Pero lo más impactante fue un baúl que se hallaba bajo una de las mesas.
Pasé la mano por encima y bajo las capas de polvo encontré dibujos grabados, símbolos difíciles de entender. Levanté la tapa y en su interior hallé un libro. Su grosor era diez veces más que cualquiera de los que había fuera. Cogí el agua que aún me quedaba y apagué la tea. Las lucecitas ya me daban la suficiente luz. Me senté en el camastro y abrí el libro por la primera página. Aparecieron ante mí dibujos de plantas que jamás había visto, animales exóticos, artilugios mágicos... Fui pasando las páginas hasta que llegué a una en la que aparecía el animal más hermoso que nunca había visto: un caballo de pelaje blanco, ojos cristalinos y un cuerno que sobresalía de su frente. Hojas de laurel adornaban la bella imagen y abajo, con letras de oro, ponía:
—Unicornio.
Cuando dije esta palabra, se desató fuera de la cabaña una lluvia muy fuerte acompañada de rayos y truenos. Mi caballo empezó a moverse nervioso y cuando me levanté, la puerta de la cabaña se cerró. Dejé el libro a un lado e intenté abrirla pero era inútil. Solamente podía ver lo que ocurría fuera por las pequeñas ventanas de la cabaña.
—Has encontrado mi pequeña morada-el mago que antaño me dio el mensaje, acababa de aparecer delante de mí—. Enhorabuena, te acabas de convertir en mi aprendiz.
Jamás pensé que seguir mi curiosidad me depararía la aventura más importante de mi vida.




¡Hola! He terminado el Máster (me faltan las notas) y por fin puedo seguir con el blog. Quiero retomar los retos de El blog del escritor.
Nos vemos en el reto número 5.